Reunificación de deudas
Un cambio en la situación personal o un nuevo proyecto pueden hacer necesario revisar los distintos préstamos contratados. Conseguir un tipo de interés más bajo o reducir las cuotas mensuales son objetivos fundamentales para disminuir la carga financiera y recuperar un mayor equilibrio económico.
En este contexto, la reunificación de deudas constituye una solución financiera interesante e incluso indispensable en determinadas situaciones.
¿Qué es la reunificación de deudas?
Tanto los préstamos hipotecarios como los créditos al consumo pueden agruparse en una única financiación con el fin de obtener un tipo de interés más favorable o ampliar el plazo de devolución. Esta operación se conoce como reunificación de deudas.
La entidad financiera cancela los préstamos existentes y los sustituye por un único préstamo con condiciones más ventajosas para el prestatario, especialmente en lo que respecta al tipo de interés y al plazo de amortización.
De este modo, los créditos al consumo pueden reembolsarse en un plazo de hasta 12 años, mientras que los préstamos hipotecarios pueden extenderse hasta 30 años, según las condiciones de la operación.
La reunificación puede incluir diferentes tipos de financiación: préstamos personales, créditos al consumo (finalistas o no finalistas), descubiertos, líneas de crédito y también préstamos hipotecarios.
¿Cuáles son las ventajas de la reunificación de deudas?
Cuando se acumulan varios préstamos, el nivel de endeudamiento puede llegar a ser difícil de asumir.
La reunificación permite reducir el importe de las cuotas mensuales al ampliar el plazo de amortización, facilitando así la gestión del presupuesto familiar.
Además, si las condiciones del mercado son favorables, también puede permitir acceder a un tipo de interés inferior al del préstamo hipotecario original.
Otra ventaja importante es la simplificación de la gestión financiera, ya que el prestatario pasa a tener un único préstamo, una sola cuota mensual y un único interlocutor financiero, reduciendo también determinados gastos administrativos asociados a la gestión de varios créditos.
Una solución especialmente interesante para los propietarios
Cuando el prestatario es propietario de una vivienda, la reunificación de deudas con garantía hipotecaria puede ofrecer condiciones de financiación aún más ventajosas.
La hipoteca constituye una garantía para la entidad financiera, lo que suele traducirse en tipos de interés más competitivos y en la posibilidad de obtener una financiación basada en un porcentaje del valor del inmueble.
Los fondos obtenidos pueden destinarse tanto a reorganizar las deudas existentes como a financiar nuevos proyectos, facilitando la salida de una situación de sobreendeudamiento o la realización de una nueva inversión inmobiliaria.
Ejemplo ilustrativo
Una pareja con unos ingresos mensuales de 2.822 euros y dos hijos a cargo, propietaria de su vivienda, había acumulado varios préstamos además de su hipoteca. Con el objetivo de reducir sus cuotas mensuales y financiar un nuevo proyecto, decidió realizar una reunificación de deudas.
El capital pendiente de amortización de todas sus deudas ascendía a 116.451 euros.
Antes de la operación, su tasa de endeudamiento era del 57 %. Tras la reunificación, esta se redujo al 32 %.
Este ejemplo se ofrece únicamente con fines informativos, no tiene carácter contractual y puede variar con el tiempo.
La simulación se ha realizado sobre la base de una financiación de 135.000 euros, a devolver en 18 años, con una TAE fija del 4,5 %, sin incluir el coste del seguro. La cuota mensual asciende a 913,04 euros, y el coste total del crédito es de 197.216,64 euros.
El importe de la reunificación incluye la financiación de un nuevo proyecto por valor de 8.000 euros, así como diversos gastos por un total de 10.500 euros, correspondientes al reembolso anticipado de los préstamos anteriores, los gastos de tramitación y los gastos notariales (en el caso de una reunificación de préstamos hipotecarios).
